Yucateca reconoce a su acosador por facebook

Yucateca reconoce a su acosador por facebook

Mujer en redes sociales ubica a su acosador y le escribe este mensaje:

Hola Alejandro Espadas Molina, quizás no te acuerdes de mí y tampoco sepas quien soy, pero facebook te sugirió entre mis posibles conocidos. Tardé segundos en recordar que fuiste el tipo que un sábado por la noche, hace varios meses atrás empezó a acosarme en la combi mientras me dirigía a mi trabajo. Ese día llevaba un vestido azul que me gusta mucho, pero que a partir de ese momento ya no me sentí tan cómoda de ponérmelo. Estabas pegado a mí, casi encima y yo trataba de alejarme, estando lo más cerca de la ventana de la combi. Hiciste demasiadas preguntas muy comunes que no respondí, como mi nombre obviamente, pero igual me hiciste uno que otro piropo sobre lo bien que me veía pero en un contexto más desagradable de lo que te imaginas, además pediste mi número de whatssap.

Estaba muy nerviosa, porque todos veían en la combi. Te dije en repetidas ocasiones que no estaba interesada en responderte, pero no entendías, al grado que me desesperé y te grité que me dejaras en paz. Así que decidiste pedir parada en la colonia Francisco Villa Poniente; la combi estaba en alto y yo seguía pegada en la ventana por lo que desde afuera estiraste la mano, me apretaste un seno y me llamaste puta mientras salías corriendo. Todos los espectadores en la combi eran hombres, que no me defendieron para nada y en todo momento sólo se dignaron a ver como me denigrabas.

Sólo quiero decirte que ese día hiciste que me sintiera una mierda por ser mujer, y tenía mucha rabia por dentro. Que inclusive te volví a ver en chenkú mientras de nuevo yo estaba en la combi, y decidí bajarme para reclamarte. Estaba furiosa, ansiosa, con las manos heladas y el corazón me palpitaba rápido. En cuestión de segundos desapareciste porque tardé mucho en decidirme a bajarme para reclamarte. Le pregunté a vecinos aledaños, pero nadie sabía quien eras.

Ahora que facebook te sugirió entre mis posibles conocidos empecé a temblar un chingo, pero tomé una mejor decisión que sólo temblar porque aún lo recuerdo y aún siento tanta impotencia por no poder partirte la cara. De todo corazón donde te encuentres, espero que no le hagas de nuevo esto a otra mujer y por si ya lo hiciste, dejo tu fotografía por si alguna más ha sido víctima de una agresión por tu parte.

Me imagino que después de esto me llamarán exagerada, pero te juro que descargué todo la frustración de aquel día, a través del ejercicio de la denuncia pública.
(Agradecería si mis amigas me ayudan compartiendo este post, para que esta persona no vuelva a hacer lo mismo con otra) 🙂