Chedraui Montejo dice adiós para siempre

Chedraui Montejo dice adiós para siempre

Este domingo 9 de abril será el último día de operaciones de Chedraui Montejo, la primera tienda que abrió en Mérida el grupo comercial veracruzano, y el primer supermercado que logró romper, hace 28 años, el “cerco” que imponían cadenas locales como Súper Maz y Súper San Francisco de Asís.

El establecimiento, que llegó a ser un ícono del “boom” inmobiliario y comercial que registró Mérida en la primera mitad de los años 90, había venido a menos en clientes y ventas. El crecimiento comercial en otras zonas de la ciudad distintas al Paseo de Montejo afectaron el dinamismo comercial de la zona, aunado a que cada vez vive menos gente en colonias aledañas, como Itzimná, Carranza, Alcalá Martín y Buenavista.

Como informamos en nuestra edición de ayer, sus anaqueles ahora están vacíos y desde hace días la mercancía que se acaba ya no es resurtida. Tienda ancla del centro comercial denominado Plaza Crystal Mérida, vivió sus años de gloria en los años 90 y reinó hasta que entraron cadenas como Walmart, Carrefour y Soriana.

Comercial Mexicana nunca le hizo sombra, a pesar de que también llegó en los 90. Meridanos que conocieron esas épocas de gloria del supermercado recuerdan que fue el primer súper “huach” (es decir, de capital foráneo) que logró entrar pese a la resistencia de la cadena local más fuerte por esos años, San Francisco de Asís, que reinaba junto con Súper Maz.

Quienes acuden a Chedraui Montejo se sorprenden de ver anaqueles vacíos, y al preguntar los empleados les dicen que están así porque ya no van a resurtir, ya que la tienda se va a cerrar. Combinación de crisis con la competencia de otros supermercados, aunado a que la zona donde se ubica ha perdido dinamismo económico y poblacional, la tienda del grupo empresarial veracruzano y su centro comercial ya prácticamente lucen vacíos. Incluso los “cuidacoches” señalan que ya muy pocas veces se llena el estacionamiento subterráneo, cuando en sus primeros años rebosaba y prácticamente era imposible encontrar espacio.

La gente salía con sus carritos llenos y el establecimiento llegó a ser símbolo en Paseo de Montejo de la falsa prosperidad que vivieron los mexicanos durante el mandato de Carlos Salinas de Gortari.