“Kots kaal pato”, el ritual sangriento que México ya no celebrará más

“Kots kaal pato”, el ritual sangriento que México ya no celebrará más

El 29 de abril se celebrará la fiesta de San Bartolo en el poblado yucateca de Citilcum (México). Por segundo año consecutivo se espera que la sangre y los gritos de los animales hayan quedado por fin en el pasado porque hasta 2016, la tradición mandaba practicar el kots kaal pato: tirar de la cabeza de un pato hasta desnucarlo y arrancárle el cráneo con las manos.

Atados a una estructura de madera, los patos se colgaban por las ancas boca abajo a suficiente distancia del suelo como para que haya que saltar para rozar su cabeza. De hecho, ahí reside la supuesta gracia : en brincar para atrapar la cabeza del pato y estirarla hacia abajo hasta que ceda, mojando con la sangre al público y al ganador, que se llevaba de premio a casa el cuerpo del animal.

Pero antes de este plato fuerte, los ánimos se iban calentando con otro juego violento para ensañarse con docenas de iguanas y zarigüellas (que en la zona son un marsupial amenazado), que ellos llaman “alimañas”. Una vez apresadas, las colocaban dentro de coloridas piñatas con todo tipo de formas. Luego procedían a colgarlos y armados con palos los golpeaban hasta la muerte. Y al animal que se escapaba, se le daba la estocada final en el suelo.

De este modo, el 29 de abril la alcaldía velará para que se celebre un San Bartolo más sensato, organizando talleres de deportes y concursos tradicionales y proporcionando premios, todo libre de maltrato.

Además, el maltrato de animales podría suponer una violación de la Ley para la protección de Fauna en el Estado de Yucatán (art. 13, 1ª): “Se entenderá por acto de crueldad lastimar, torturar, maltratar o abandonar a un animal”. En caso de violar la ley, las sanciones pueden ir desde una multa, hasta el arresto”.

Daniel Antón Aguilar, director ejecutivo de Human Society International señaló para Sin Embargo que “Es importante que las leyes se cumplan, que no haya crueldad contra los animales para tener una sociedad menos violenta, es importante también para el turismo porque estos eventos dañan la imagen de México en el plano internacional y el turismo es una fuente importante de ingresos en este caso para Yucatán, que es un estado con gran riqueza natural y cultural”.

“Al ver estas imágenes hemos quedado consternados. Pareciera que la crueldad humana no tiene límites. La tradición no puede justificar el maltrato animal. Es muy revelador que incluso los participantes de esta brutalidad no recuerden cómo dio comienzo esta tradición, mostrando la inercia y el sin sentido en estos tiempos de este tipo de prácticas que tienen que pasar a formar parte del pasado”, añadió Javier Moreno, fundador de Igualdad Animal, organización mexicana en defensa de los derechos animales.

Por su lado, Felipe Márquez, experto en protección animal de HSI México, comentó que “ estamos sumamente emocionados de que esta supuesta tradición finalmente termine. No hay excusa, cultural o religiosa, para que esta indignante e inhumana práctica continúe. Eventos como el Kots Kaal Pato alientan el maltrato animal, lo que lastima a nuestra sociedad, además de dañar la imagen internacional de México. Continuaremos trabajando con las autoridades de Izamal para asegurarnos de que la prohibición sea puesta en marcha por completo”.

Para asegurar que se sigue teniendo en cuenta que esta festividad debe seguir estando prohibida, Humane Society hace campaña para recordarle al alcalde Warnel May Escobar que está en su mano seguir defendiendo los derechos de los animales.