Mercados de Mérida “Nidos de Cucarachas”

Mercados de Mérida “Nidos de Cucarachas”

MÉRIDA, Yucatán.- Los mercados de Mérida están plagados de cucarachas y ratones debido al desinterés de las autoridades de Mercados por realizar fumigaciones correctamente.

A decir de los locatarios de varios mercados los encargados de las fumigaciones bimestrales sólo rocían sus productos donde quieren, siempre de prisa y se retiran.

El problema de plagas grave se presenta en los mercados Lucas de Gálvez, San Benito y Bazar García Rejón.

En un menor grado en el mercado de San Damián, Plan de Ayala, Chuburná, San Roque, Chembech, Santa Ana y Alemán.

Otra queja de los locatarios es el mal trato que el municipio le da a las aguas negras por lo que hay casos en que todos los mercados apestan.

En los mercados Lucas de Gálvez y el San Benito, así como en el Bazar García Rejón el eterno problema es la falta de atención a las aguas negras.

Locatarios de los mercados viejo y nuevo se quejaron de que constantemente las tapas (pizos) pluviales rebosan. Dicen que el problema se debe a que la Subdirección de Mercados no manda  las pipas para retirar las aguas del sumidero (el antiguo estacionamiento fue habilitado como sumidero) y está ubicado debajo de donde estaban la sección de carnes en el mercado viejo.

Por ello las aguas negras y fétidas originadas por locatarios, principalmente de comidas inundan pasillos de los mercados Lucas de Gálvez y San Benito.

Sobre el tema, en días pasados el presidente del Comité Municipal del PRI en Mérida, Jorge Esquivel Millet y el regidor de mercados, Alfonso Seguí Isaac, recorrieron ambos centros de abastos, donde conocieron el problema. Ahí, el líder de los baratilleros, Enrique  Sánchez Dzul, dijo que  trabajan en una lista de peticiones de los locatarios, entre ellas la limpieza de los drenajes, los cuales rebosan e inundan los pasillos; así como, mejor sistema de vigilancia y recolección de basura.

Aprovechó para señalar que la falta de agua en diferentes secciones del mercado, como la de mariscos y carnes, provoca que se convierta en un sitio insalubre para la venta de productos comestibles, lo que da una imagen negativa para los consumidores y para turistas que visitan y retratan el mal estado en que está.

Fuente: Península Digital