Las peleas y los escándalos que rodearon la renuncia de Jeff Jones, el presidente de Uber

Las peleas y los escándalos que rodearon la renuncia de Jeff Jones, el presidente de Uber

Solamente han pasado seis meses desde que Jeff Jones asumiera la presidencia de Uber, pero este domingo se hizo oficial su dimisión.

“Queremos agradecer a Jones por estos seis meses en la empresa y le deseamos lo mejor”, declaró la firma de transporte privado en un comunicado.

Las razones de su partida aún no están del todo claras.

Según le contaron a la BBC fuentes de la compañía con base en San Francisco, su salida fue “completamente inesperada”.

Dicen que Jones se sentía frustrado porque la empresa buscaba contratar a un nuevo director de operaciones y él no figuraba entre la lista de candidatos.

Aseguran que su marcha repentina decepcionó a otros ejecutivos, quienes consideraron su actuación una falta de cortesía profesional.

Sin embargo, según el sitio de noticias tecnológicas Recode, que dio la primicia el domingo, la renuncia de Jones podría deberse a los problemas de sexismo y acoso sexual que salpicaron a varios directivos de la empresa recientemente.

De acuerdo con Recode, su renuncia está “directamente relacionada” con esas “múltiples controversias” y con que la situación de la misma era “más problemática de lo que pensó que sería”.

“Ahora ha quedado claro que los valores y el enfoque de liderazgo que han guiado mi carrera no se corresponden con lo que vi y experimenté en Uber, y no puedo continuar como presidente de la red de transporte compartido”, le contó Jones a ese medio.

Cadena de renuncias

Varios ejecutivos de Uber han abandonado la compañía en las últimas semanas.

El mes pasado, el vicepresidente de ingeniería Amit Singhal, quien se encargaba de la supervisión del desarrollo de software, fue obligado a renunciar después de que la empresa se enterara de unas acusaciones de acoso sexual en su empleo anterior, en Alphabet Inc, subsidiaria de Google.

A principios de mes, Ed Baker, quien ocupaba el puesto de vicepresidente de producto y expansión, dimitió bajo circunstancias misteriosas, alegando que “siempre quiso dedicarse al sector público y era el momento para hacerlo”.

También se fueron Gary Marcus, a cargo de la inteligencia artificial -después de sólo cuatro meses en el puesto- el exingeniero de conducción autónoma Rafi Krikorian -quien dijo que quería dedicarle más tiempo a su familia- y el reconocido investigador de seguridad Charlie Mille, quien dejó la compañía para unirse a un laboratorio en China.